XIX – EL GUERRERO SE DEDICA POR COMPLETO

XIX – EL GUERRERO SE DEDICA POR COMPLETO

Sólo hay una forma de hacerlo: dedicándote por completo. Haz un corte transversal en tu vida y examínala. Hay dos tipos de cosas: las útiles y las inútiles. Abandona todo lo superfluo y quédate con lo importante. Examina lo importante. Elige ahora lo realmente importante. Será evidente que debes dedicarte a una tarea en particulár. Para ello, reúne tus ejércitos, respira hondo y salta. Concéntrate en tu objetivo y nunca lo pierdas de vista. Sumérgete en lo que tienes que hacer y dedícate con disciplina guerrera a ello. Trabaja día y noche, con tesón y voluntad inquebrantable. Descansa lo necesario, reposa unos instantes y sigue adelante. No descuides, sin embargo, tu vida. Debes dormir bien y comer sanamente para seguir adelante.

Cuando hablo de una tarea no me refiero sólo al trabajo. Tu tarea puede ser forjar tu cuerpo. Ayudar a un amigo. No importa. Lo importante es que te dediques con todo tu ser. Cuando hayas terminado puedes ir a un bosque tiéndete de espaldas y reposa.

¡De seguro te quedarás dormido!